“El barro es un material tan versátil que sus posibilidades son tan infinitas como la imaginación”
La cerámica es una forma de artesanía que guarda una historia de más de 6.000 años de antigüedad en nuestro país. Sin embargo, es una de las disciplinas artísticas más actuales. Es por ello que este año, en Creativa Barcelona, será la disciplina reina. Por ello, entre las muchas propuestas alrededor de la cerámica, tendremos el lujo de contar con una de las artistas ceramistas más destacadas del panorama actual: Nati Caliri.
Argentina de nacimiento, barcelonesa de adopción e ingeniera industrial de formación, Nati Caliri comenzó a explorar la cerámica casi por casualidad, allá por el 2019. Encontró algo que llevaba tiempo buscando: una forma de emprender y de crear. Lo que vino después fue un cambio de rumbo profesional que le ha llevado a regentar un taller de casi 300 m², en L’Hospitalet de Llobregat, con más de 300 encendidos de horno. Cientos de alumnas ya han aprendido cerámica junto a ella, un número que crecerá este noviembre tras su paso por Creativa Barcelona, donde impartirá varios talleres.
Nati, estudiaste Ingeniería Industrial y hoy trabajas con barro. Si tu “yo” de 2012 pudiera entrar ahora en tu taller de L’Hospitalet, ¿qué crees que le sorprendería más?
¡Qué gran pregunta! Creo que un poco se lo imaginaría en cuanto al emprendimiento pero sobre hacer cerámica, hubiera sido la auténtica sorpresa. Siempre quise emprender pero no sabía en qué, y esa fue mi gran crisis post-universidad: estaban las ganas pero faltaba la pasión. Cuando empecé a hacer cerámica fue un “sí” inmediato y rotundo ¡Es por acá por dónde quiero ir!
En 2019 empezaste a explorar el mundo de la cerámica y acabaste dejando un trabajo estable para dedicarte a ella. ¿Hubo algún momento en el que pensaste “me he equivocado”? Y, si lo hubo, ¿qué pasó después?
Nunca sentí que me hubiera equivocado, pero sí tuve momentos en los que eché de menos la estabilidad económica que tenía antes. Pero, realmente, desde 2019, nunca más me planteé volver a la oficina. Emprender me da una libertad que nunca tuve antes, y no solo de horarios, también creativamente. Confieso que trabajo más que antes, pero la satisfacción que me genera hacer lo que hago hace que valga la pena.
Hay una frase tuya que me parece muy reveladora: “siento que todo es posible” cuando hablas de la cerámica. ¿Qué tiene el barro para provocar esa sensación?
El barro es un material sumamente completo para explorar artísticamente. Realmente lo permite todo. Podemos modelarlo para crear desde piezas utilitarias hasta objetos decorativos, añadirle otros materiales, transformarlo y, después, pintarlo, dibujarlo, esmaltarlo… Hay un sinfín de posibilidades. Llevo siete años haciendo cerámica y todavía sigo sorprendiéndome de lo que son capaces de hacer otros ceramistas con el barro. Es un material tan versátil que sus posibilidades son tan infinitas como la imaginación.
Tu historia demuestra que un proyecto creativo no siempre empieza con un gran estudio, una marca o un plan de negocio. El tuyo comenzó en un pequeño taller montado en casa y hoy ocupa una nave de casi 300 m². ¿En qué momento sentiste que aquello había dejado de ser una aventura para convertirse en tu profesión?
El camino fue increíble, pero diría que desde el principio, desde la primera clase que tomé de cerámica, sabía y tenía la convicción de que quería vivir de la cerámica. Empecé primero vendiendo mis piezas y, casi en simultáneo, empecé con workshops en el living de mi casa. Vi muchísimo crecimiento en poco tiempo, pero siento que estuve con mucha presencia siempre, y pensando en dónde estaba y cuál era el siguiente paso.
La ingeniería busca calcular, prever y controlar, mientras que trabajar con barro implica muchas veces aceptar que el material tiene sus propias reglas. ¿Crees que la cerámica te ha enseñado también a soltar un poco el control?
Bueno, tengo que decir que, en muchos aspectos, la ingeniería te forma en algunas líneas de pensamiento o estructuras, pero también te enseña, o por lo menos yo lo aprendí, que todo requiere de un proceso y una línea de aprendizaje, propio de todos los procesos productivos. Por lo que empezar a trabajar con barro fue simplemente entender que, como todo en la vida, es una línea de aprendizaje.
También agregaré que yo soy muy paciente y, justito con el barro, me toca un lugar de disfrute y juego que no se “envicia” de malos hábitos, por así decirlo. Algo que les digo a mis alumnas nuevas es que pretender tener una técnica o lograr un resultado tipo Pinterest en la primera clase es como esperar salir tocando un tema en la guitarra con una sola clase.
Este año la cerámica tendrá un protagonismo especial en Creativa Barcelona. ¿Por qué crees que este material conecta tanto con las personas que buscan volver a hacer cosas con las manos?
Creo que la cerámica nos lleva a un lugar más simple, nos permite jugar y experimentar. Algo que como niños hacíamos y en la vida adulta se pierde un poco. También creo que al ser un material tan versátil y noble, nos permite llevar nuestras ideas a una pieza real, algo que podemos utilizar en el día a día. Además, es un gran espacio para trabajar la paciencia y la frustración, aunque no parezca atractivo a primera vista, pero aprender o entender que no todo es inmediato es muy importante.
De hecho, en un mundo en el que cada vez hacemos más cosas con pantallas y menos con las manos, ¿qué crees que buscamos realmente cuando nos sentamos delante de un trozo de barro?
Desconexión, juego y disfrute. Entiendo como desconexión el dejar de pensar en el afuera y poner atención en lo que estamos haciendo. Siempre digo que cuando nos ponemos a crear con barro entramos en modo avión… jejeje. Crear y, de alguna manera construir piezas, también es un punto súper importante. Hoy, con las pantallas, parece que nada sale de ahí, pero cuando vienes a clases y ves la pieza terminada, la satisfacción es total. Además de lo que comentaba antes, que se trabaja también la paciencia, la ansiedad y la frustración.
Si tuvieras que convencer a alguien que nunca ha tocado barro para que se apunte a un taller de cerámica en Creativa, pero solo pudieras utilizar una frase, ¿qué le dirías?
Que el barro te desconecta, para conectar.
Has encendido el horno más de 300 veces y más de 500 alumnas han pasado por tus clases. ¿Qué crees que te han enseñado todas esas piezas y todas esas personas que ningún libro de cerámica podría haberte enseñado?
Más allá de las técnicas, y de todo lo que uno aprende enseñando, diría que el camino personal de cada alumna es distinto y he aprendido, con la práctica, a acompañar cada proceso. Cada persona tiene su propio estilo y, de alguna manera, vuelca quién es en sus creaciones. También he aprendido a estar presente de la manera que cada alumna necesita.
Tu proyecto ha evolucionado de crear cerámica a enseñar todo lo que has aprendido. ¿En qué momento descubriste que compartir tus conocimientos te hacía tanta ilusión como crear tus propias piezas?
Pues cuando empecé con clases regulares, me di cuenta que me daba mucha más satisfacción acompañar a mis alumnas que crear mis propias piezas. Hay algo muy creativo en ser profe y acompañar, mil proyectos distintos, ideas nuevas y desafíos, además de la conexión y el vínculo que genero con cada una de ellas. Así que, cuando empecé a dar clases, a los meses dejé de hacer mis piezas para dedicarme 100% a la enseñanza.
¿Qué te gustaría que alguien se llevara de tu taller de Creativa, además de una pieza hecha con sus propias manos?
Sin dudas, las ganas de volver o, mejor dicho, seguir creando cerámica conmigo o donde se sienta más a gusto, pero, definitivamente, haber abierto una puerta a este mundo increíble que es el de la cerámica.
Y para terminar, si tu vida desde 2019 fuese una pieza de cerámica, ¿cómo sería?
Me encanta esta pregunta… Pues, siento que sería un mate de cerámica jejeje. Una pieza que cuidamos y usamos todos los días, que se comparte, y que trae historia con cada uso.
Diría que aún no tiene un color definitivo y eso es que está en proceso. Sin duda, tengo claro cómo empecé a hacer cerámica, pero me ha llevado por caminos que nunca hubiera pensado recorrer y estoy segura que así seguirá siendo.


